Veintitrés jóvenes llenos de entusiasmo llegaron, al Lago Suttle (Suttle Lake), el domingo 26 de Junio, para algunos era la primera vez y para otros era una alegría regresar de nuevo. El tema de la semana fue: “Reconstruyendo la Comunidad,” entre cada uno y con las comunidades latinas.

Los jóvenes disfrutaron diferentes actividades como nadar, remar, ir a las grutas, muchas y variadas manualidades, y un viaje especial al Museo del Desierto en Bend. En el campo de competencias se crearon nuevas amistades y se fortalecieron las que ya existían.

Los momentos culminantes de la semana, además de la comida tan deliciosa, fueron el internarse en las grutas, ver las águilas de cerca en el museo y el baile en la última noche del campamento.

El campamento es una semana muy importante para la vida de los jóvenes. Siempre hay diversión y mucho entusiasmo para hacer cosas; pero no es solo eso, viviendo en comunidad por una semana crea, entre ellos, lazos de confianza y amistad. También abre sus corazones a Dios y da la oportunidad de oír los que El les está diciendo. Los jóvenes tienen tiempo de reflexionar y ver las decisiones que hacen en sus vidas y en las situaciones donde ellos no tienen control. Tienen la oportunidad de hacer oración por quienes les preocupan o necesitan, por ellos mismos y por el mundo que viven. Ellos tienen tiempo para escuchar y disfrutar de la voz de Dios en la hermosura y el sonido de la naturaleza.

Hubo un gran grupo de jóvenes este verano, amables y bondadosos, llenos de amor, con quienes fue un privilegio compartir una semana de campamento.